terça-feira, 6 de setembro de 2011

António Nobre visto por Mário de Sá-Carneiro

António Nobre


ANTO

Caprichos de lilás, febres esguias,
Enlevos de Ópio –Íris-abandono...
Saudades de luar, timbres de Outono...
Cristal de essências langues, fugidias...

O pajem débil das ternuras de cetim,
O friorento das carícias magoadas;
O príncipe das Ilhas transtornadas-
Senhor feudal das Torres de marfim...

Lisboa 1915 –fevereiro 14

domingo, 4 de setembro de 2011

O inaceitável





Ordem para morrer


por Manuel António Pina

O que, para além de toda a tagarelice justificativa, resulta das anunciadas medidas de redução da despesa (ainda apenas "planos"; "realizações" são, para já, a nomeação de centenas de 'boys' e dezenas de "grupos de trabalho", 11 só à conta de Relvas, três deles para o futebol) é que ou Passos e Portas não faziam a mínima ideia do que falavam quando criticavam as "gorduras" do Estado ou mentiam deliberadamente quando se atiravam como gatos a bofes contra Sócrates por aumentar os impostos (um e outro preocupavam-se então muito com as "famílias").


Andaram anos a chamar mentiroso e "Pinóquio" a Sócrates porque as suas políticas não coincidiam com as suas promessas e, em dois meses, não têm feito outra coisa senão desdizer-se. A solução que tinham na manga era, afinal, o empobrecimento geral (geral?, não: uma pequena aldeia de 25 magníficos continua a enriquecer escandalosamente à custa desse empobrecimento).


Agora, aos trabalhadores (Amorim excluído), pobres e pensionistas, juntam-se os doentes no lote dos "todos" a quem Passos e Portas cobram a factura da crise. No caso dos doentes, pagando com própria vida se for o caso: os responsáveis nacionais pelo programa de transplantações demitiram-se sexta-feira revelando que os cortes na Saúde "não respeitam a vida humana" e vão "matar pessoas". Não me parece que Paulo Macedo se preocupe com isso: trata-se de doentes crónicos, que só dão despesa...


transcrito, com a devida vénia, do Jornal de Notícias de 05/09/11

Protesta!| Diz que não! E tem a seguinte certeza, se os ricos querem pagar impostos é porque têm medo que a casa lhes vá abaixo




Fala Barreto

O conselheiro Acácio deste dias...


"Universidade de Verão do PSD


António Barreto defende nova Constituição aprovada com referendo popular"


in Público de hoje


E está tudo dito... o bicho que é. Olho no tacho. No cifrão.

Lá vai mais outro...

E no mundo de chacais que é o futebol, lá vai, para a Roménia, o que é o melhor guarda-redes de nacionalidade portuguesa... Razão terá o Carvalho que os mandou... para o sítio...

Fala a língua que aprendeste no berço!

A nossa língua!


Vou partilhar a entrevista de Edite Estrela, no Diário de Notícias.


Diz coisas muito verdadeiras.


E, mais uma vez, vou escrever: recuso o “Acordo (quem é que acordou?!) Ortográfico”.


A minha língua é a que me faz falar: comigo e com os outros.


Nem a Inglaterra, nem a França, nem a Espanha (haverá mais) cederam, adaptando a língua a outros povos que a falam.


Se o fizermos, perde-se a raiz.


E é mau para todos: para nós e para os outros.


Sou de Sá de Miranda; de Manuel Bernardes, de Camilo; de António Nobre; de João de Deus; de Aquilino; de Tomaz de Figueiredo; de Afonso Duarte, de Irene Lisboa, de Eugénio de Andrade, de Agustina, de Alexandre O’Neill –dos que me ensinaram a minha língua.


Repito: só morto é que me roubam a língua!

E tudo porque meia dúzia de catatuas e catateus andaram a “pensar” pelas "universidades"...


NÃO!



O autor de "Indignai-vos!" foi a Madrid falar com os que não amocham

STÉPHANE HESSEL


por Karmentxu Marín


Pregunta. Tras ¡Indignaos!, presenta ahora ¡Comprometeos! Está todo el tiempo poniéndonos deberes.


Respuesta. Eso es. Soy un viejo profesor, he vivido mucho tiempo y muchas experiencias, e intento decir a los jóvenes: sed valientes, tened confianza en vosotros mismos, no os preocupéis de esos Gobiernos que pueden hacer tonterías. Tenéis que decirles qué necesitáis realmente. Es lo que ustedes han hecho con su hermoso movimiento del 15-M.

P. Tiene una biografía de Resistencia, campos de concentración, lucha por los derechos humanos. ¿De niño ya era peleón?


R. Fui muy peleón hasta los cuatro años. Entonces tuve una gobernanta que me dijo: "Pequeño, la cólera es mala. Lo importante es que intentes ser seductor". Me pareció una buena idea.

P. ¿Ensayó sobre todo con las mujeres?


R. Cuando podía, pero alguna vez no funcionó. Intenté hacer la corte a una jovencita en el colegio y le mandé una nota. Nota que circuló por toda la clase y que me dejó en ridículo. A partir de entonces tuve mucho cuidado con enviar billetitos.

P. ¿Y ahora con quién lo intenta?


R. Hoy día intento seducir a los periodistas.

P. Pues empezamos bien.

R. Sí, porque los periodistas son los mejores embajadores del pensamiento. Los necesitamos.

P. ¿A qué edad empezó a indignarse?


R. Muy pronto. Pero, sobre todo, después de haber trabajado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1945 a 1948. Cada vez que los derechos humanos son violados, como, por ejemplo, por el actual Gobierno de Israel, o cuando el señor Sarkozy hace cosas que no me gustan. Pero cuando vengo a España no puedo indignarme, porque es un hermoso país.

P. Si aquí lo ve todo ideal, es que no mira mucho.


R. Quizá no todo. Los jóvenes me dicen que hay cosas que no van, y si lo dicen ellos, les creo. Pero estoy seguro de que hay personas valientes que dicen que las cosas tienen que ir mejor. Yo estoy con ellos.

P. ¿Qué quería ser de niño, banquero?


R. Banquero, jamás. Filósofo. Solo el pensamiento. Pero después de la guerra mi profesor de Filosofía me dijo que tenía que comprometerme. Y me hice diplomático.

P. Pues es una profesión de mucha cara de póquer. No le habrá servido de entrenamiento para indignarse.


R. Justamente la diplomacia es perfecta para indignarse sin romper nada. Está bien indignarse, pero que no hay que convertirse en violento. Hay que negociar, ser mediador. Es lo que más me gusta.

P. ¿Y no se divirtió más luego de espía?

R. Fui espía durante la guerra, a favor de los Aliados. De entonces me queda un hermoso recuerdo de solidaridad con quienes corrían los mismos peligros que yo, y un recuerdo muy malo, porque aquello terminó con mi detención por la Gestapo.

P. Nada parecido a 007, que siempre gana.

R. Yo también gané, porque estoy aquí hablando con usted [ríe].

P. ¿Qué país le produce más indignación?


R. Actualmente, Israel. Es un país que amo, pero estoy muy irritado contra su Gobierno.

P. Esperanza Aguirre compara la Puerta del Sol con la Bastilla. ¿Ve usted a España mismamente al borde de la Revolución Francesa?


R. No. Por el contrario, estoy muy impresionado por la forma en que se comportan estos jóvenes indignados. No son violentos, sino pacíficos. No hacen la revolución. Quieren la democracia. Y eso me gusta.

P. ¿Hay que indignarse con el Papa?


R. El Papa es una gran figura respetable, pero da indicaciones peligrosas sobre la forma de comportarse: contra el aborto, contra los anticonceptivos... Yo no soy creyente, y los dioses que amo son los griegos, como Afrodita y Apolo.

P. ¿La recaudación de sus millones de ejemplares vendidos le servirá para indignarse menos?


R. No he ganado dinero. He renunciado a los derechos de autor. Todo el dinero ha ido a los editores, y para Indigène, mi maravillosa editorial francesa. Soy embajador de Francia, un bonito título, y eso me da una pensión suficiente. Cuanto menos dinero tengo, más tranquilo me siento.

P. A sus casi 94 años ¿cuáles son los placeres de la vida?


R. Primero, el amor y luego, la admiración. Me gusta mucho encontrar a jóvenes y a mujeres que hacen cosas y a las que admiro. Y me gustan las grandes ciudades: Barcelona, Madrid, una pequeña estancia que tuve en Toledo. Amo la vida, las mujeres y las ciudades.

PERFIL


Tiene casi 94 años y tres hijos, ha visitado esta semana España por cuarta vez, para presentar su nuevo libro, y está encantado con su reencuentro con algunos jóvenes del 15-M. Le gusta el cine, el mar y la natación, deporte que aún practica. Dice que necesita la ironía para protegerse de tomarse demasiado en serio. Y confiesa que, en el terreno gastronómico, solo se pierde por los buenos vinos y los buenos postres.