terça-feira, 2 de novembro de 2010

A explosão




A grande qualidade dos DVD é podermos trazer para casa a beleza.

Há quem a tenha. Parabéns: acertaram. Eu também a encontrei e guardo-a, delicadamente, a andar ao lado d’outra alma como um elefante na loja de vidros. É cristal. E não se faz outra vez.

Minha filha, algures em África, a aprender a lição, também da beleza e da humanidade humana, que assim forte só por lá é que há, deixou-me um filme de Michelangelo Antonioni: “Blow-up”.

Ainda se lembram dele, não digo do filme, digo do realizador? Esquecemos depressa.

Revi-o ontem à noite (hoje não poderia ser, vou ver o Benfica contra o Lyon, a roer as unhas).

Data de 1966 e passou cá, censurado, é claro, e até adivinho as cenas que cortaram: coisas sem importância: pernas, tetas à mostra e um rolar a três no tapete, aliás, sem grandes planos nem perversidade,

nesse tempo o erotismo- ainda que o erotismo de Antonioni não seja impecável...- não era pornografia.

Em 1965.

Em Portugal, a única coisa pornográfica era a ditadura do homem de Santa Comba.

Foi quando o vi.

Só lembrava uma cena: a bola de ténis de cá para lá.

E pensei: ‘isto [o filme] tem 45 anos, o que mudou?’

Pouco ou nada.

A solidão, o cansaço, a incerteza da realidade, ali estavam.

Blow-up tem quatro pistas: o fotógrafo, que tenta agarrar o real; o morto, que ele fotografa e desaparece; os rapazes e as raparigas que se drogam e se sonham em Paris ou no Tibete; os palhaços, que jogam ténis sem bola e imaginam que jogam ténis.

E as pistas percorrem o deserto.

E as pessoas andam sozinhas, cansadas, incertas.

Fartas.

À beira do suicídio e praticando-o: mentindo e vivendo na mentira.

Por onde e como andamos nós, agora, aqui, meu amigo?

A minha filha deixou-me um sinal: as agulhetas que comandam o expresso da alma estão mal postas (a vida são dois dias).

Toca-nos acertá-las.

Alguém disse: “quando o sonho bate na parede, é preciso inventar o impensável.”

Os nomes que desconhecemos

'Sines, 40 graus à sombra", quadro de Emmerico Nunes (1888-1968)

segunda-feira, 1 de novembro de 2010

As novas oportunidades

Forges in El País de 02/11/11


"-Além do doutoramento em direito, em empresariado, em biologia, em telecomunicação e em belas artes, que sabe o senhor fazer?

A mulher que não mandou os embrulhos

Eis a fotografia ( in El País) da mulher iemenita que teria enviado embrulhos com as bombas (já foi solta: afinal não enviou...). Qual delas?

Vem aí o homem invisível

Quadro de René Magritte (1898-1967)



Gen de camuflaje


Descubierta una proteína que permite a los peces cambiar de color rápidamente para confundirse con el entorno

La capacidad de camuflarse adaptando su coloración al entorno la tienen muchos animales, incluidos mamíferos (la liebre ártica, por ejemplo, en invierno, cambia a blanco el color tostado de su pelo para pasar desapercibida en la nieve). Pero los peces, los anfibios y los reptiles pueden camuflarse por cambio de coloración en pocos minutos. Unos científicos de Estados Unidos han descubierto ahora un gen concreto, el agrp2, cuya proteína permite el cambio rápido de color en peces. De momento se ha identificado sólo en trucha, salmón y pez cebra. El gen es el tercero que se descubre de la familia de los agouti, cuyos dos primeros miembros se han identificado en humanos: uno ayuda a determinar la pigmentación de la piel y del cabello y el otro puede jugar un papel importante en la obesidad y en la diabetes, según informa la
Universidad de Vanderbilt (EE UU).



"Cuando Youngsup Song, estudiante graduado de mi equipo, descubrió una tercera proteína agouti en el pez, en concreto en la glándula pineal -un órgano que regula los ritmos diarios de respuesta a la luz- pensamos, al principio, que habíamos encontrado la vía que regula el apetito diariamente, es decir, el mecanismo que hace que tengamos hambre por el día pero no por la noche", explica Roger Cone, investigador del Centro Médico de Vanderbilt. "Sin embargo, Chao Zhang, el licenciado que continuó la investigación, descubrió que esta proteína agouti está implicada en los cambios rápidos de pigmentación que permiten al pez adaptarse al entorno".



El primer gen de la familia se descubrió en 1993 y genera el patrón rayado llamado agouti en muchos mamíferos. Ese mismo año, Cone y sus colegas descubrieron el gen responsable de un receptor esencial en los cambios de pigmentación. Ellos demostraron que la proteína agouti impide que se produzcan en las células pigmentarias de la piel pigmento marrón o negro y que, en su lugar, se produzca pigmento amarillento o rojizo.



El segundo gen agouti, explica la Universidad de Vanderbilt en un comunicado, está relacionado con una proteína que, al bloquear en el cerebro el mecanismo de inhibición del apatito, el individuo tenga hambre.



El tercer gen, ahora descubierto y dado a conocer en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias (EE UU), regula la expresión de dos genes hormonales implicados en la concentración de melanina. "En conjunto, las versátiles proteínas agouti y los receptores de melanocortina son responsables de la regulación del peso corporal, el patrón de rayas de la piel de los mamíferos e incluso del color del cabello de las personas pelirrojas", afirma Cone, un especialista en los receptores que regulan en el cerebro el peso corporal. El trabajo que acaba de presentar con su equipo demuestra que las proteínas de esa familia de genes están también implicadas en los mecanismos de camuflaje en peces.


transcrito, com a devida vénia, do El País de 01/11/10

A título de curiosidade

"O alquimista", óleo de Remedios Varo (1881-1961), artista espanhola refugiada no Méxio, em 1940, é um dos pintores preferidos por Dilma Rousseff

Uma sensibilidade muito especial

"A revolta das bonecas" (1916), óleo de Eduardo Viana (1888-1967)